Una condición de excepción en los tiempos del COVID-19: los profesionales y trabajadores de la salud no pueden aislarse
Palabras clave:
Trabajador de salud , Cuidar al cuidador , Aislamiento , Exposición , Vulnerabilidad física y emocionalResumen
Cuidar al que nos cuida representa, en estos tiempos excepcionales, una prioridad tan importante como implementar las medidas exigidas por los efectos de la pandemia del COVID-19. El mundo se ha detenido y aparece una perspectiva incierta de cómo y qué será volver a habitarlo nuevamente. En esta dramática coyuntura, la comunidad de trabajadores de la salud se encuentra en plena actividad, a la vez que sometida a una exigencia física y psíquica sin precedentes. Cumplir con el aislamiento social es lo que cuida a la comunidad en general, pero el trabajador de la salud, por su trabajo específico, queda en la trinchera. Su actividad y labor específica —que le impide aislarse— se vuelve de máxima exposición y aumenta su vulnerabilidad tanto infectológica como de su salud emocional. El contacto estrecho y continuo con los efectos de la pandemia en el área sanitaria, lo expone virulentamente al drama emocional que no solo debe asistir sino que tampoco puede evitar. Se describen factores de vulnerabilidad y de protección tanto individual como de la red comunitaria de salud.